Mi novio es amigo de su ex.
"Y vos no te bancás la situación."

Todo bien. Sos re open mind y no te molesta para nada que tu novio salga con sus compañeros de rugby, que tenga amigas mujeres o hasta que otras chicas lo miren por la calle... Sabés que este bombonazo te elije y te quiere a vos.
Tu relación marcharía sobre ruedas salvo por una pesada piedra que no podés mover del camino: La ex de tu chico. Detrás de esa cara de buenita, del vestuario impecable, del pelo rubio súper lacio y de esos hoyuelos que se le hacen en las mejillas cada vez que sonríe, sabés que ahi una arpía arrepentida que quiere recuperar lo que perdió.
"Pero si es más buena que Lassie. Además , somos sólo amigos" , te responde tu novio cada vez que le hacés un planteo, y vos terminás sintiéndote como una paranoica incomprensiva y desconfiada.
"Los celos son vividos en forma muy dolorosa, implican que frente a la aparición de un tercero te sentís apartada e inferior, con rabia por haber perdido el lugar privilegiado que te parecía que ocupabas y del que fuistes desplasada a pesar tuyo" , expone el médico psicoanalista Gerardo Rubinstein, miembro de la Asociacion de psicólogos de Buenos Aires (Apdeba) y ex director del Centro de Orientación Psicoanalística David Liberman.
Celar y que te celen es normal, la intencidad dependerá de la personalidad de cada uno. "Ambos deben interrogarse acerca de sus características individuales para modificarlas en caso de querer que el noviazgo perdure", nos cuenta el especialista.
Quizá, dialogando con tu chico, logres explicarle cuán difícil es todo esto para vos y, a su vez, pedirle que te aclare por qué necesita de esa amistad.
"Con la idea de que 'donde hubo fuego, cenizas quedan' , cualquier ex genera más celos que otra chica y se vuelve amenazante. Por lo tanto, la situación repercutirá en la pareja porque aparecerán sentimientos de desconfianza que costarán mucho remontar si el novio no muestra interés en dejar de lado la historia pasada", concluye el profesional.
Armate de paciencia y observá qué sucede después de que le plantees seriamente qué es lo que sentís. Tampoco dejes de escucharlo y comprender lo que le pasa a él.
Con el tiempo sabrás si podés superar esta amistad o, definitivamente, no sos tan open mind como creías.





